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Foto de un avión en un aeropuerto

Destinos · Turquía · Estambul

Cómo ir del aeropuerto al centro de Estambul: IST y Sabiha Gökçen

Estambul tiene dos aeropuertos y ninguno está cerca. Metro, autobuses lanzadera, Marmaray y taxis: qué opción conviene según dónde aterrices, dónde te alojes y a qué hora llegues.

Lectura de 8 minutos

Lo primero que hay que saber es que Estambul tiene dos aeropuertos internacionales, que están en continentes distintos y que ninguno de los dos queda cerca del centro. El Aeropuerto de Estambul (IST) está en el lado europeo, unos cuarenta kilómetros al noroeste, y es donde operan Turkish Airlines y la mayoría de las grandes compañías. El Sabiha Gökçen (SAW) está en el lado asiático, a unos cuarenta o cincuenta kilómetros del centro histórico, y es el de las aerolíneas de bajo coste, Pegasus entre ellas.

Esa distinción condiciona todo el traslado, así que conviene mirar el billete antes de leer nada más. Si el vuelo es barato y sale a horas raras, hay muchas papeletas de que sea el Sabiha Gökçen, y el traslado desde allí es más largo y más incómodo, sobre todo si el alojamiento está en la orilla europea.

Antes de nada: comprar la Istanbulkart en el aeropuerto

Sea cual sea el aeropuerto y la opción elegida, lo primero que hay que hacer al salir de la zona de equipajes es buscar una máquina de Istanbulkart y comprar la tarjeta. Ronda las 165 liras, no es nominativa —una sola vale para dos personas, pasándola dos veces— y sirve para metro, tranvía, autobuses urbanos, funiculares, ferris y Marmaray.

Conviene cargarla con margen y llevar algo de efectivo en liras, porque no todas las máquinas aceptan tarjeta y no todas dan cambio. Con esa tarjeta en el bolsillo, el traslado desde cualquiera de los dos aeropuertos se resuelve por menos de dos euros.

Desde el Aeropuerto de Estambul (IST)

La opción barata: metro M11

La línea M11 sale del propio aeropuerto y llega a Gayrettepe en poco más de media hora, con trenes cada ocho o diez minutos. Tiene tarificación por distancia, así que cuesta algo más que un trayecto urbano normal, pero sigue siendo calderilla. En Gayrettepe se enlaza con la línea M2, que es la que resuelve el resto del camino.

Si el alojamiento está en Taksim o Beyoğlu, se sigue en M2 hasta Taksim o Şişhane y se sale prácticamente en la puerta. Contando todo, entre cuarenta y cinco minutos y una hora y cuarto.

Si está en Sultanahmet, hay que bajar en Vezneciler, caminar unos minutos hasta la parada de tranvía y tomar el T1 tres paradas hacia el este. Es un transbordo más de lo que a nadie le apetece con maletas, pero es la manera más barata y suele ser la más rápida en hora punta, porque el metro no sabe lo que es un atasco.

La opción cómoda: autobuses HAVAIST

Los HAVAIST son autocares directos, con espacio para equipaje, que funcionan las veinticuatro horas y salen hacia Taksim, Sultanahmet y otros destinos estratégicos. El billete a Taksim ronda las 300 o 430 liras según la línea y el momento —entre seis y nueve euros—, y el trayecto dura entre una hora y hora y media según el tráfico, que en Estambul es una variable seria.

Es la opción obvia si se llega de madrugada, cuando el metro no funciona, o si se viaja con equipaje voluminoso, niños o poca paciencia. También si el alojamiento está justo en una de las paradas, porque entonces se hace todo el trayecto sentado y sin transbordos.

Taxi

Un taxi desde IST al centro sale caro para lo que cuesta todo lo demás en esta ciudad y, con tráfico, puede tardar más que el metro. Si se opta por él, mejor usar una aplicación como BiTaksi o Uber, que en Estambul funciona asignando taxis oficiales, para tener el precio cerrado y evitar la conversación sobre el taxímetro.

Desde el Aeropuerto Sabiha Gökçen (SAW)

Metro M4, y Marmaray si vas al lado europeo

Desde 2022 la línea M4 conecta directamente la terminal con Kadıköy, en el lado asiático, y es facilísima de encontrar: tras recoger el equipaje se baja por las escaleras mecánicas siguiendo las indicaciones. El trayecto hasta Kadıköy ronda los cuarenta y cinco minutos.

Si el alojamiento está en Kadıköy o en la orilla asiática, no hay más que hablar. Si está en la europea, que es lo habitual, el truco es no llegar hasta el final: hay que bajarse en Ayrılık Çeşmesi y cambiar allí al Marmaray, el tren que cruza por debajo del Bósforo y deja en Sirkeci en unos minutos, a un paseo corto de Sultanahmet. Es la combinación con mejor relación de precio y tiempo, y también la que menos depende del tráfico.

El horario del metro es aproximadamente de seis de la mañana a medianoche, así que para los vuelos nocturnos —muy frecuentes en este aeropuerto— no sirve.

Autobuses HAVABUS

Los autocares blancos de HAVABUS salen de la planta baja de la terminal, frente a llegadas, y van a la plaza de Taksim y al muelle de Kadıköy. Salen cada media hora y tardan alrededor de hora y media hasta Taksim en condiciones normales de tráfico.

Dos avisos importantes. El primero es que el billete se compra en el propio autobús o en el mostrador de la terminal y se paga en efectivo: la Istanbulkart no vale aquí. El segundo es que el precio ha ido subiendo bastante y las fuentes dan cifras dispares, entre las doscientas ochenta y las cuatrocientas cuarenta liras según la fecha y el destino, así que conviene comprobarlo en havabus.com.tr antes de contar con una cantidad concreta.

Desde Taksim, si el hotel está en Sultanahmet, todavía queda un taxi o un metro más. Por eso, para la zona histórica, la combinación M4 más Marmaray suele ganar.

Autobuses urbanos IETT

Existe también una red de líneas municipales que salen del aeropuerto, entre ellas la E-10 y la E-11 hacia Kadıköy y la E-3 hacia Levent. Cuestan lo que un trayecto normal de Istanbulkart, o sea, una fracción de lo que cuesta el HAVABUS, pero paran mucho: la E-10 tiene más de sesenta paradas y se va casi a las dos horas. Es una opción solo para quien viaje muy ligero y con tiempo de sobra.

Qué hacer si llegas de madrugada

Es la situación más incómoda y la más frecuente con las compañías de bajo coste. Con el metro cerrado, quedan tres opciones: el autocar lanzadera, que en IST funciona las veinticuatro horas y en SAW empieza muy temprano; el taxi, con la tarifa nocturna correspondiente; o esperar en la terminal a que abra el metro, que en aeropuertos de este tamaño es más llevadero de lo que parece.

Mi consejo, si el vuelo aterriza entre la una y las cinco de la mañana, es reservar alojamiento con recepción veinticuatro horas y avisar de la hora prevista. Llegar a las tres de la mañana a un apartamento con llaves en una caja de seguridad y una calle en cuesta que no se conoce es la clase de situación que se recuerda por las razones equivocadas.

Una nota histórica: el aeropuerto que desapareció

Si alguien consulta guías o artículos de antes de 2019 se encontrará con referencias al aeropuerto Atatürk, que estaba mucho más cerca del centro, a veinte minutos escasos de metro de Sultanahmet. Ya no existe como aeropuerto de pasajeros: cerró definitivamente en abril de 2019 y toda su operación se trasladó en un fin de semana al nuevo Aeropuerto de Estambul, cuarenta kilómetros más al norte, llevándose incluso el código IST.

Lo cuento porque todavía circula información desactualizada al respecto y porque explica por qué los traslados desde el aeropuerto se han vuelto notablemente más largos que hace unos años. Yo llegué a Estambul exactamente una semana antes de aquel cierre y aquel metro de veinte paradas desde el Atatürk hoy es historia. Lo conté con detalle en el diario de mi viaje.

Resumen práctico

Si aterrizas en IST y te alojas en Taksim o Beyoğlu, metro M11 más M2 y en una hora estás en la puerta. Si te alojas en Sultanahmet, lo mismo pero bajando en Vezneciler y enlazando con el tranvía T1, o directamente un HAVAIST si vas cargado.

Si aterrizas en SAW y te alojas en el lado europeo, metro M4 hasta Ayrılık Çeşmesi y Marmaray hasta Sirkeci. Si te alojas en el asiático, M4 directo hasta Kadıköy. Y si llegas de noche, HAVABUS o taxi, sin darle más vueltas.

En todos los casos, la Istanbulkart primero. Es lo que convierte un traslado de cuarenta kilómetros en una ciudad extraña en algo que cuesta menos de dos euros y no requiere hablar con nadie.