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Fotografía de la fachada exterior de Edificio Albia resaltando sus principales elementos arquitectónicos.

Bilbao

Edificio Albia

La evolución arquitectónica y urbanística de Bilbao

Situado en una ubicación privilegiada frente a la ría de Bilbao, el Edificio Albia se alza como un testimonio de la evolución arquitectónica y urbanística de la capital vizcaína. Este complejo de oficinas, que en realidad consta de dos edificios, ha sido testigo de la transformación de Bilbao desde la década de 1960 hasta nuestros días.

Historia y arquitectura

El Edificio Albia fue construido en dos fases, en 1965 y 1970, por los arquitectos José Ignacio Sans Gironella y Juan Carlos Smith Prado. Su construcción coincidió con un cambio significativo en las ordenanzas municipales de Bilbao, que a partir de 1962 permitieron la edificación de bloques de mayor altura en el Ensanche.

El complejo se compone de dos inmuebles:

  1. Albia I: Es el más alto, con 19 plantas vistas desde el paseo de Uribitarte (15 desde la calle San Vicente). Se caracteriza por su forma de paralelepípedo con numerosas ventanas en sus caras más anchas y miradores en las más estrechas.
  2. Albia II: Más bajo, cuenta con 8 plantas desde el Ensanche y 13 desde la ribera de la ría.

Ambos edificios comparten un acceso único que mantiene su estética setentera, con una escalera central, paneles de madera en las paredes y una batería de ascensores que sirven a la torre de oficinas.

Una de las soluciones arquitectónicas más destacables es la entrada a través de un puente rodado que une el acceso con el Ensanche, resolviendo el desnivel entre la parcela y el centro de negocios de Abando.

Renovación y sostenibilidad

En 2012, la comunidad de propietarios decidió acometer una rehabilitación integral del edificio, comenzando por el Albia I. Esta remodelación, llevada a cabo por el mismo despacho de Sans Gironella, no solo mejoró la estética del edificio, sino que también supuso un importante avance en términos de eficiencia energética.

La renovación incluyó:

  • Cambio de ventanas
  • Creación de una fachada ventilada
  • Uso de nuevos materiales modernos

Estos cambios han permitido mejorar la eficiencia energética del edificio en un 75%, reduciendo las facturas de calefacción en un 80% y las de climatización en un 45%.

Uno de los aspectos más innovadores de la rehabilitación fue la incorporación de un tipo de baldosa ecológica capaz de transformar el dióxido de carbono en oxígeno. Se instalaron aproximadamente 4.000 metros cuadrados de este material en la envolvente del edificio, lo que equivale al efecto purificador de 280 árboles.

Un centro neurálgico de negocios

El Edificio Albia se ha consolidado como el primer gran centro de negocios de Bilbao, albergando a numerosas empresas, sociedades y asociaciones. Entre sus inquilinos más destacados se encuentran:

  • El Consorcio de Aguas de Bilbao-Bizkaia, que ocupa varias plantas y genera un importante tráfico peatonal.
  • Euskal Trenbide Sarea, la sociedad del Gobierno vasco encargada de la construcción y mantenimiento de las líneas ferroviarias vascas, que ocupa las dos últimas plantas del rascacielos.

Además, el edificio alberga cientos de despachos, consultas médicas, sedes de empresas y asesorías jurídicas, convirtiéndolo en el edificio de oficinas con mayor movimiento de personas durante los días laborables en la capital vizcaína.

Conclusión

El Edificio Albia no es solo un hito arquitectónico en Bilbao, sino también un símbolo de la adaptación y modernización de la ciudad. Su reciente renovación demuestra el compromiso con la sostenibilidad y la eficiencia energética, mientras que su constante actividad lo mantiene como un punto neurálgico en la vida empresarial de la capital vizcaína. Sin duda, el Edificio Albia seguirá siendo un referente en el skyline de Bilbao durante muchos años más.