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Calle, edificio, monumento o paisaje urbano de San Francisco.

Destinos · Estados Unidos · San Francisco

San Francisco en 3 días: la ciudad, el puente y los bosques del norte

Tres jornadas para completar San Francisco y salir hacia Muir Woods o el valle del vino

Lectura de 10 minutos

Tres días en San Francisco son el tiempo ideal para ver la ciudad con calma y añadir la dimensión natural que sus alrededores ofrecen. El área de la bahía tiene a menos de una hora de distancia algunos de los paisajes más extraordinarios de California: los bosques de secuoyas de Muir Woods, la costa salvaje de Point Reyes, el valle de Napa con sus bodegas. Todos son excursiones posibles en un solo día. El tercer día es el momento de elegir una de ellas.

Los dos primeros días cubren San Francisco sin prisas: Alcatraz y los barrios el primer día, el Golden Gate y Sausalito el segundo. El tercero sale de la ciudad para encontrar la California que no tiene semáforos.

Día 1: La bahía, Alcatraz y los barrios con historia

Mañana: Alcatraz

El primer día empieza con la visita que más antelación requiere: Alcatraz. El ferry desde el Pier 33 —reservado online con semanas de margen en temporada alta— lleva en diez minutos a la isla en el centro de la bahía donde funcionó la prisión federal de máxima seguridad entre 1934 y 1963.

La audioguía en español —gratuita con la entrada, narrada por ex guardias y ex presos con grabaciones de archivo— es la mejor manera de recorrer las celdas, el comedor y los patios exteriores. La historia de la fuga de 1962 —cuando Frank Morris y los hermanos Anglin desaparecieron y nunca fueron encontrados— es el episodio más famoso de la historia de la prisión, y el montaje que recrea los detalles del plan en el interior de la isla es uno de los mejores recursos interpretativos de cualquier museo que se pueda visitar.

La isla tiene también los jardines que los presos cultivaban en las terrazas de la ladera y una colonia de aves marinas —garzas, cormoranes, gaviotas— que hacen de Alcatraz un lugar interesante incluso para quien los presidios no le dicen nada.

Media mañana: el Ferry Building y el Embarcadero

Desde el muelle de regreso de Alcatraz, el paseo por el Embarcadero hasta el Ferry Building es el calentamiento perfecto para la tarde. El mercado del sábado en el exterior del edificio —con productos de los agricultores de Marin, Sonoma y el Delta del Sacramento— es el mejor mercado de San Francisco. Los restaurantes del interior del Ferry Building —con cocina de autor que usa los mismos productores locales que el mercado de la mañana— son la mejor opción para comer después de Alcatraz.

Tarde: Chinatown, North Beach y la Torre Coit

La secuencia de barrios del norte de San Francisco que mejor se recorre a pie: Chinatown —el más antiguo de América del Norte— con sus calles laterales donde la comunidad china vive su vida cotidiana al margen del circuito turístico de la Grant Avenue; el North Beach italiano con la City Lights Bookstore de Ferlinghetti y los cafés donde la generación Beat pasó la segunda mitad del siglo XX; y la subida a la Torre Coit por las escaleras de Filbert Street, con los jardines privados colgados sobre la ladera y la colonia de papagayos salvajes de Telegraph Hill.

La tarde termina en la Mission District: los murales de la Clarion Alley y el Women's Building, las taquerías con los burritos más grandes y más baratos de California, el Dolores Park con su vista de la ciudad al fondo. Es la versión más vibrante y menos turística de San Francisco, y merece al menos dos horas.

Día 2: El Golden Gate y Sausalito

Mañana: cruzar el puente

El segundo día empieza temprano en el lado sur del Golden Gate Bridge para cruzarlo a pie. El trayecto de ida tarda entre cuarenta y cincuenta minutos con paradas para fotos. La experiencia de estar sobre el puente —con las torres de 227 metros sobre la cabeza, el viento del Pacífico, el agua verde de la bahía a sesenta metros por debajo— es de las que no se transmiten en pantalla.

El Battery Spencer en el lado norte del puente, subiendo quince minutos a pie desde el extremo norte del puente, tiene la fotografía más icónica de San Francisco: el Golden Gate en primer plano con la ciudad al fondo. Es la imagen de los reportajes y los posters, y hacerla en persona con la luz de la mañana tiene algo de ritual de confirmación.

Media mañana: el Presidio y Baker Beach

El regreso al lado sur por el puente lleva al Presidio, el parque nacional urbano que ocupa la punta norte de San Francisco con más de mil quinientas hectáreas de bosques, playas y senderos sobre los acantilados del Pacífico. La playa de Baker Beach —con el Golden Gate visible sobre el agua desde la arena— es la más fotogénica del área. El Golden Gate Bridge Welcome Center en el extremo del Presidio tiene exposiciones sobre la historia de la construcción del puente y miradores con vistas.

Tarde: Sausalito

El ferry desde el Pier 41 o desde el Ferry Building lleva a Sausalito en veinte y cinco minutos. El pueblo de pescadores reconvertido en destino de fin de semana de la clase media-alta del Bay Area tiene una escala mediterránea —calles en pendiente, terrazas sobre el agua, barcos en el muelle— que contrasta con la densidad urbana de San Francisco.

El paseo por el waterfront de Sausalito, con las casas flotantes en la bahía de Richardson y el Marin Headlands como telón de fondo, es el recorrido más agradable del pueblo. Los restaurantes con terraza sobre el agua sirven mariscos frescos de la bahía y vinos del cercano Sonoma a precios que en San Francisco serían significativamente más altos.

El ferry de regreso a San Francisco desde el muelle de Sausalito —con la ciudad aproximándose desde el agua, Alcatraz pasando a la derecha, el Bay Bridge apareciendo al sur— es el trayecto más fotogénico de la bahía. La tarjeta Clipper da descuento importante sobre el precio de billete suelto.

Atardecer: Ocean Beach y los Sutro Baths

El extremo oeste de la ciudad merece la última parada del segundo día. Las ruinas de los Sutro Baths —lo que queda del complejo de seis piscinas de agua salada de 1896 que ardió en 1966— están a nivel del Pacífico, con el oleaje entrando por los canales de las antiguas piscinas y el Golden Gate visible al norte en la distancia. Es uno de los lugares más singulares y menos masificados de San Francisco.

Ocean Beach al lado —la playa larga y ventosa de la cara oeste— tiene atardeceres que en los días despejados de otoño son de los más memorables de California.

Día 3: La excursión fuera de la ciudad

Opción 1: Muir Woods — el bosque de secuoyas

Muir Woods National Monument está a treinta y cinco kilómetros al norte de San Francisco, en el condado de Marin, y alberga uno de los bosques de secuoyas costeras más accesibles de California. Las secuoyas costeras —Sequoia sempervirens— son los árboles más altos del planeta, y algunos de los ejemplares de Muir Woods tienen más de ochocientos años y superan los setenta metros de altura. Entrar en el bosque y levantar la vista hacia las copas de esos árboles tiene un efecto de escala que ninguna fotografía puede preparar.

La única forma de llegar en transporte público es el Marin Transit autobús 66, que opera desde Sausalito en temporada alta con servicio específico para Muir Woods. También hay lanzaderas desde San Francisco. El aparcamiento en el acceso al monumento está limitado y requiere reserva previa; el transporte público o las lanzaderas son la opción recomendada tanto por practicidad como por no contribuir a la congestión del único acceso en carretera.

La visita a pie por el recorrido principal —el Valley Floor Trail de dos kilómetros que recorre el fondo del cañón junto al arroyo— tarda entre hora y media y dos horas a paso tranquilo. Quien quiera más, los senderos que suben por los flancos del cañón hacia el Monte Tamalpais tienen vistas de la bahía y el Pacífico desde las crestas.

El tiempo recomendado para la excursión completa a Muir Woods desde San Francisco, incluyendo el transporte en las dos direcciones, es de seis a siete horas. Una mañana temprana en el bosque y el regreso a San Francisco para la tarde deja tiempo para una última visita al barrio o al mirador que ha quedado pendiente.

Opción 2: Napa o Sonoma — el valle del vino

Para quien prefiere los viñedos a los bosques, el valle de Napa está a una hora al norte de San Francisco por la autopista 29, y el condado de Sonoma a una hora al noroeste por la 101. Ambos son accesibles en coche de alquiler o en las lanzaderas turísticas que salen desde San Francisco en temporada alta.

El valle de Napa tiene la concentración más alta de bodegas de California —más de quinientas— en uno de los valles más fotogénicos del estado: la carretera 29 entre Napa y Calistoga recorre treinta kilómetros de viñedos, robles y colinas doradas. Las bodegas que merecen la parada por su arquitectura además de por su vino incluyen la Opus One de diseño minimalista, la Domaine Carneros con su chateau francés, y la Sterling Vineyards accesible en teleférico desde el fondo del valle.

El condado de Sonoma es más diverso y más asequible que Napa: vino, quesos artesanales, cerveza artesanal y mercados de productores locales en los pueblos del Russian River Valley. El Healdsburg con su plaza central y sus restaurantes de cocina de autor con productos del valle es el mejor destino gastronómico de la región.

Una excursión de un día al valle del vino desde San Francisco requiere coche: el transporte público entre la ciudad y las bodegas existe pero es lento y limitado. Si se alquila coche para este día, el regreso puede incluir un desvío por la costa de la Highway 1 entre Bodega Bay y el área de Marin, con sus acantilados y sus vistas del Pacífico.

Información práctica

Muir Woods: La entrada al monumento requiere reserva online en recreation.gov. El acceso en lanzadera desde San Francisco —que opera desde el Salesforce Transit Center— es la opción más cómoda y no requiere reserva de aparcamiento.

Napa en coche: El alquiler de coche por un día desde San Francisco ronda los sesenta a noventa dólares. La autopista 80 Este hasta el cruce con la 29 Norte lleva hasta el corazón del valle de Napa en poco más de una hora.

Tres días, ritmo: El primer día es el más intenso —Alcatraz, North Beach, Mission, Torre Coit— y requiere la mayor cantidad de caminata. El segundo día es más relajado en términos de distancias. El tercero depende del destino: Muir Woods puede hacerse en media jornada; el valle del vino ocupa el día completo.


¿Una semana en San Francisco? Con tiempo de sobra, Point Reyes National Seashore al norte es uno de los parques nacionales más salvajes y menos visitados de California: acantilados, playas de arena blanca, bosques de cipreses y ranchos de quesos artesanales en el mismo condado.