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Ferry de Tallin a Helsinki: guía práctica para hacer la excursión en un día
Dos horas de travesía, el aviso sobre las terminales de desembarco y cómo aprovechar once horas en Helsinki sin gastar de más.
Ochenta kilómetros de golfo de Finlandia separan Tallin de Helsinki. Es una de las travesías con más tráfico de Europa, con decenas de salidas diarias, y convierte a Helsinki en una excursión de un día perfectamente viable desde Estonia.
Esta guía explica cómo funciona, qué compañías hay, cuánto cuesta y los detalles prácticos que marcan la diferencia entre aprovechar el día o perder dos horas por el camino.
Lo básico¶
Duración y frecuencia
La travesía dura poco más de dos horas en los ferris convencionales. Hay salidas repartidas a lo largo de todo el día, desde primera hora de la mañana hasta la noche, con varias compañías operando la ruta.
Esa frecuencia es lo que hace posible la excursión de jornada completa: saliendo en un barco de primera hora de la mañana y volviendo en uno de la noche se dispone de unas diez u once horas en Helsinki.
El horario no cambia
Un detalle que tranquiliza: Estonia y Finlandia están en el mismo huso horario. No hay que hacer ningún ajuste mental ni preocuparse por perder una hora en el cálculo.
Precio
Un billete de ida y vuelta para dos personas ronda los setenta y cinco euros, aunque varía bastante según compañía, horario y antelación.
Comprar con antelación sale mejor, sobre todo en verano y en fines de semana. Los billetes se pueden adquirir directamente en la web de cada compañía o a través de portales que comparan varias.
Documentación
Ambos países están en el espacio Schengen, así que no hay control fronterizo. Aun así, lleva el documento de identidad o el pasaporte: las compañías lo piden al embarcar.
Las compañías y las terminales¶
Aquí está el punto más importante de toda la guía, y el que más gente pasa por alto al comprar el billete barato.
No todas las compañías atracan en el mismo sitio en Helsinki. Algunas dejan en terminales muy cercanas al centro histórico y otras bastante más lejos, lo que con un solo día por delante puede suponer perder cuarenta minutos de ida y otros tantos de vuelta.
Antes de comprar, comprueba en qué terminal atraca tu barco y a qué distancia queda del centro. Las terminales de Katajanokka y del puerto sur dejan a diez o quince minutos andando de la plaza del Senado, que es lo ideal. Otras obligan a coger tranvía o autobús.
Nosotros hicimos el trayecto con Viking Line, que atraca en Katajanokka, y el paseo hasta el centro fue parte agradable del día en lugar de un trámite.
En Tallin, las terminales están todas en la misma zona portuaria, a unos veinte minutos andando del casco antiguo o a un par de paradas de tranvía. Menos problema, pero comprueba también cuál es la tuya.
Cómo es la travesía¶
Estos ferris del Báltico son enormes. Tienen varias cubiertas, restaurantes, cafeterías, tiendas libres de impuestos, zonas de juego y terrazas exteriores.
El ambiente es muy particular y forma parte de la experiencia. Hay familias que van a pasar el día, grupos que aprovechan el duty free con considerable entusiasmo, gente que trabaja en la otra orilla y turistas. En los barcos de la noche el ambiente cambia bastante y se anima.
La travesía de la mañana, con el mar en calma y la luz del norte, se pasa volando. Merece la pena salir a cubierta al zarpar y al llegar, porque tanto la salida de Tallin como la entrada en Helsinki entre islas son bonitas.
Y un apunte sobre precios: las bebidas y la comida a bordo no son baratas, aunque tampoco escandalosas. Si vas a desayunar en el barco, cuenta con ello.
Cómo organizar el día¶
El horario que mejor funciona
Sal en el primer barco de la mañana, sobre las ocho, y vuelve en uno de la noche, en torno a las nueve. Eso da unas once horas en Helsinki, que es tiempo de sobra para recorrer el centro entero a pie.
Ten en cuenta que hay que estar en la terminal con antelación al embarque, así que el día empieza pronto.
Qué hacer con el equipaje
Si haces la excursión desde una base en Tallin, no llevas equipaje y el problema no existe.
Si estás encadenando destinos, las terminales tienen consignas, igual que la estación de autobuses de Tallin. Cuestan unos pocos euros y liberan la jornada.
Qué llevar
Capa de abrigo, porque en cubierta hace frío incluso en julio. Calzado cómodo, porque Helsinki en un día se hace andando. Y botella rellenable: el agua del grifo finlandesa es excelente.
Presupuestar el día¶
Este es el aviso más útil que puedo dar: Finlandia es notablemente más cara que Estonia.
Los precios están fácilmente un cincuenta o sesenta por ciento por encima. Un café que en Tallin cuesta tres euros y medio, en Helsinki se va a cinco. Una comida sencilla, de nueve a quince o dieciocho. Las entradas a museos e iglesias, también más altas.
Con un solo día conviene decidir de antemano dónde va el dinero. Nuestra estrategia fue comer en un local de comida rápida de la estación de tren y reservar el presupuesto para una compra en el mercado viejo: carne de caza envasada al vacío, treinta y cuatro euros, parte para nosotros y parte para regalar.
Es una decisión que recomiendo. La carne de caza del norte es uno de los mejores recuerdos que se pueden traer de Finlandia, se transporta sin problema y cuesta bastante menos que probarla en restaurante.
Sumando ferry, comida y esa compra, el día nos salió por unos setenta euros por persona. Sin la compra, en torno a cincuenta y cinco.
Alternativas y variantes¶
Quedarse a dormir
Si el presupuesto lo permite, dos días en Helsinki dan para mucho más: Suomenlinna, la fortaleza marítima declarada Patrimonio de la Humanidad frente al puerto, un par de museos y alguna sauna pública.
El alojamiento en Helsinki es caro, pero si el objetivo es conocer la ciudad y no solo asomarse, compensa.
Al revés: Helsinki como base
La excursión funciona igual de bien en sentido contrario. Muchos visitantes de Helsinki hacen el día en Tallin, y suele salirles más a cuenta porque el destino es más barato.
El ferry rápido
Algunas compañías operan también servicios más rápidos en temporada, con travesías de menos de dos horas. Cuestan algo más y ganan poco tiempo real, porque el margen de embarque es el mismo.
Merece la pena¶
Sumar un país y una capital a un viaje báltico por poco más de treinta y cinco euros por persona en ferry es una oportunidad difícil de dejar pasar.
Once horas no son suficientes para conocer Helsinki, y conviene ir sabiéndolo. Pero dan de sobra para recorrer el centro a fondo, hacerse una idea muy clara de la ciudad y decidir si quieres volver con más tiempo.
En nuestro caso, la respuesta fue que sí.
La ruta a pie por el centro en un día es exactamente el itinerario que hicimos con estas once horas. Y si prefieres hacer el trayecto en el otro sentido, la guía de cómo moverse por Estonia tiene la misma información aplicada a Tallin.