
Los barrios de Shanghái: del Barrio Francés a Tianzifang pasando por el M50
Fuxing Road, Xintiandi, Yu Garden, Jing'an y el Barrio Francés: los barrios con más carácter de la ciudad
Shanghái se entiende por capas. La capa más visible —el Bund, Pudong, el skyline futurista— es real e impresionante. Pero debajo de esa primera imagen hay otra ciudad, compuesta de barrios con personalidades tan distintas entre sí que pasar de uno al otro en el mismo día puede producir una sensación de desorientación agradable: ¿en qué siglo estoy ahora mismo?
Esta guía recorre los barrios con más carácter de Shanghái: los que tienen historia propia, los que ofrecen una experiencia diferente al turismo convencional y los que muestran cómo esta ciudad ha gestionado su pasado complejo para crear algo nuevo sin perder la memoria.
El Barrio Francés (Frenchtown): la ciudad dentro de la ciudad¶
La Concesión Francesa fue el territorio bajo administración francesa entre 1849 y 1943 y es hoy el barrio más codiciado de Shanghái para vivir y para visitar. Sus calles arboladas —los plátanos centenarios crean un dosel continuo sobre las aceras de primavera a otoño—, la arquitectura de los años veinte y treinta que mezcla villas art déco con casas shikumen y mansiones de estilo shanghainés, y la escala humana del barrio contrastan de manera casi surrealista con los rascacielos que se ven a lo lejos.
Fuxing Road es la arteria central del barrio y una de las calles más hermosas de Shanghái: plátanos a ambos lados, boutiques independientes, cafeterías de especialidad y restaurantes de cocina francesa e internacional en los bajos de edificios que conservan su fachada original. Caminar por Fuxing Road en otoño, con las hojas de los plátanos formando una alfombra amarilla sobre el adoquín, es una de las experiencias más sencillas y más satisfactorias que ofrece la ciudad.
El Parque Fuxing —el pulmón verde del barrio, diseñado en estilo francés por los administradores coloniales en 1909— es donde los shangaineses mayores salen a socializar: grupos que practican tai chi por las mañanas, parejas de ancianos bailando al ritmo de música popular china, aficionados a la caligrafía que escriben con agua en el suelo y ven cómo sus trazos se evaporan bajo el sol. El parque tiene un lago artificial con barcas de alquiler y está rodeado de rosales y plátanos. Es uno de los pocos espacios de Shanghái donde la vida cotidiana local se puede observar con calma y sin sentirse intruso.
Las calles transversales de Fuxing Road —Sinan Road, Ruijin Road, Shaanxi Road— concentran la mejor arquitectura residencial del barrio: mansiones de los años veinte convertidas en hoteles boutique o restaurantes, jardines interiores visibles a través de las verjas, puertas de entrada monumentales. Esta zona tiene la mayor concentración de arquitectura art déco residencial de Asia y es completamente ignorada por el turismo masivo, que se concentra en el Bund y Xintiandi.
Xintiandi: el laboratorio de la rehabilitación urbana¶
Xintiandi es el experimento que cambió la forma en que Shanghái piensa sobre su patrimonio urbano. En los años noventa, el barrio de Luwan tenía un tejido de casas shikumen —las construcciones características de Shanghái: viviendas de ladrillo con fachadas euroasiáticas y patios interiores, típicas de las décadas de 1920 y 1930— que estaban en proceso de demolición para dar paso a bloques nuevos. El arquitecto Benjamin Wood convenció a los promotores de que las conservaran y las reconvirtieran.
El resultado —restaurado, limpiado, con los bajos convertidos en restaurantes, bares, boutiques y galerías— fue tan exitoso que se convirtió en modelo para proyectos similares en otras ciudades chinas. Xintiandi tiene dos zonas: la norte, con las casas shikumen de ladrillo y las terrazas de los restaurantes, y la sur, con un moderno edificio de diseño que alberga centros comerciales de lujo.
Lo más interesante no son las tiendas sino los edificios en sí: las fachadas de ladrillo gris con sus marcos de piedra, las puertas de madera con herrajes de hierro, la escala estrecha de los callejones. Y en el extremo norte del barrio, la Casa de la Reunión del Primer Congreso del Partido Comunista Chino: el edificio donde, en julio de 1921, un grupo de doce delegados fundó el partido que hoy gobierna el país con 1.400 millones de personas. La visita al pequeño museo es voluntaria y gratuita, y el contraste entre la discreción histórica del edificio y la opulencia de los restaurantes de su entorno dice algo sobre cómo Shanghái gestiona su historia.
Tianzifang: arte, diseño y gentrificación auténtica¶
Tianzifang es lo que Xintiandi habría sido si no hubiera llegado el dinero grande. Una red de callejones en el barrio de Luwan —los mismos lilong (callejones) de ladrillo que definen la arquitectura shanghainesa de principios del siglo XX— que artistas y diseñadores locales fueron ocupando con talleres, galerías y tiendas pequeñas a partir de los años noventa.
La diferencia con Xintiandi es de escala y de carácter. Tianzifang no ha sido limpiado ni uniformado: las casas tienen la irregularidad de los edificios que han sido habitados durante décadas sin grandes reformas, los callejones son estrechos y oscuros, y la mezcla de habitantes originales con artistas y visitantes todavía existe, aunque cada vez menos. Los gatos duermen en los escalones, la ropa cuelga de las cuerdas entre ventanas, y el olor a cocina casera compite con el de las cafeterías.
Los artistas y diseñadores locales que trabajan aquí producen objetos imposibles de encontrar en ninguna otra tienda de Shanghái: cerámicas contemporáneas con motivos chinos, textiles experimentales, ilustración local, fotografía de autor. No todo es de calidad, pero la búsqueda forma parte de la experiencia.
Tianzifang tiene sus horas: por la mañana es tranquilo y auténtico; al mediodía empieza a llenarse; por la tarde el gentío puede resultar agobiante en los callejones más estrechos. Si se puede ir en día de semana a primera hora de la mañana, la visita resulta infinitamente más satisfactoria.
Jing'an: templos y modernidad cosmopolita¶
El barrio de Jing'an —que toma su nombre del templo budista que lleva siglos en su centro— es uno de los más dinámicos de Shanghái en términos de vida urbana contemporánea. El Templo de Jing'an, con su reconstrucción moderna de arquitectura Song (los originales fueron demolidos durante la Revolución Cultural), contrasta con los centros comerciales y los edificios corporativos que lo rodean de una manera que resulta casi irreal.
Las Jing'an Villas —un conjunto de casas adosadas de estilo Tudor construidas en 1928 para residentes europeos— son otro ejemplo del Shanghái de entreguerras que sobrevivió a las demoliciones: veintinueve casas con jardín privado en pleno centro de la ciudad, ahora convertidas en restaurantes y boutiques de lujo pero conservando la escala íntima del conjunto original.
La Nanjing West Road que atraviesa el barrio es el extremo occidental de la avenida comercial más famosa de Shanghái: centros comerciales de lujo, marcas internacionales y una vida nocturna activa que llena los bares del barrio hasta las dos de la madrugada.
El Old City y los alrededores de Yu Garden¶
El Old City —la ciudad amurallada original de Shanghái, antes de que llegaran los europeos— es el barrio más antiguo de la ciudad y el que conserva más elementos de la arquitectura y la vida urbana tradicional china. La muralla fue demolida en 1912, pero el trazado circular de las calles que la seguían sigue siendo visible en el mapa actual.
El centro del Old City es el complejo de Yu Garden y el Mercado de Yuyuan: el jardín clásico Ming por un lado y el laberinto de calles comerciales a su alrededor por el otro. La Casa de Té Huxinting, que parece flotar sobre el estanque del jardín y se alcanza por el Puente de los Nueve Giros, es posiblemente la imagen más reproducida de la Shanghái histórica.
Las calles del Old City más allá del complejo turístico tienen un carácter más genuino: pequeños restaurantes de cocina shanghainesa, tiendas de ingredientes para cocina y medicina china, talleres de artesanos. Es el barrio donde el turismo no ha borrado completamente la vida cotidiana local.
M50: arte en las fábricas del Suzhou Creek¶
M50 —el complejo de arte contemporáneo instalado en las antiguas fábricas textiles de principios del siglo XX a orillas del Suzhou Creek— es el equivalente shangainés del 798 District de Pekín: un espacio industrial rehabilitado que se convirtió gradualmente en el centro del mundo del arte contemporáneo local.
Más de cien galerías, estudios de artistas y espacios expositivos ocupan los almacenes de ladrillo del complejo. Las exposiciones cambian con frecuencia, la calidad es variable y el espacio en sí —con su atmósfera de fábrica reconvertida, los techos altos y los patios de carga— tiene un interés independiente del contenido de las galerías.
M50 es un destino especialmente interesante para quien llegue con curiosidad por el arte contemporáneo chino: la producción artística local tiene una relación con la historia política reciente de China que resulta fascinante cuando se tiene el contexto para entenderla.
Cómo combinar los barrios¶
Con un día: El Barrio Francés (Fuxing Road, Parque Fuxing) por la mañana, almuerzo en Xintiandi o Tianzifang, tarde en el Old City y Yu Garden.
Con dos días: El segundo día añade Jing'an (templo, villas, Nanjing West Road) por la mañana y M50 por la tarde, con visita al Bund al atardecer.
Con más tiempo: Los barrios periféricos que el turismo convencional ignora —Putuo, Changning con sus residencias de los años cuarenta, el barrio de Hongkou al norte del Suzhou Creek donde se refugiaron miles de judíos europeos durante la Segunda Guerra Mundial— añaden dimensiones históricas a la visita que los barrios más conocidos no pueden dar.
La Shanghái de los barrios es diferente a la del Bund y Pudong: más humana, más contradictoria, más difícil de resumir. Es la ciudad que existe cuando se apaga el espectáculo y empieza la vida real.