
Palau Robert: el palacio neoclásico del Passeig de Gràcia con exposiciones gratuitas y un jardín escondido
La antigua residencia del marqués de Robert, construida entre 1898 y 1903 en el cruce del Passeig de Gràcia con la Diagonal, es hoy el Centre d'Informació de Catalunya, con exposiciones gratuitas y un jardín romántico abierto al público. Historia, qué ver y cómo visitarlo antes de su gran reforma.
El Palau Robert es uno de esos lugares de Barcelona que muchos visitantes pasan de largo sin saber lo que esconden. Ocupa una esquina privilegiada del Passeig de Gràcia, junto a la Diagonal, y fue la residencia de uno de los aristócratas más influyentes de la Barcelona de 1900. Desde 1997 es el Centre d'Informació de Catalunya, un espacio de la Generalitat que combina información turística y cultural con exposiciones gratuitas, y detrás del palacio se esconde uno de los jardines más agradables del Eixample, un pequeño oasis abierto a todo el mundo.
La residencia del marqués de Robert¶
El palacio lo mandó construir Robert Robert i Surís, un aristócrata y financiero de origen gerundense, natural de Torroella de Montgrí, que llegó a ser marqués de Robert y conde de Torroella de Montgrí, además de una figura influyente en la política y los negocios de su tiempo. A finales del siglo XIX compró unas construcciones en el cruce del Passeig de Gràcia con la Diagonal, entonces una de las zonas más exclusivas de la Barcelona que crecía con el Eixample de Cerdà, para levantar en su lugar su residencia familiar.
Era la época en que Gaudí, Domènech i Montaner y Puig i Cadafalch convertían el Passeig de Gràcia en un escaparate del modernismo. El marqués, sin embargo, apostó por otro lenguaje: encargó el proyecto al arquitecto francés Henry Grandpierre, que había trabajado en la Exposición Universal de París de 1900, y la dirección de obra al catalán Joan Martorell i Montells. Las obras se desarrollaron entre 1898 y 1903.
Un palacio neoclásico en pleno modernismo¶
El resultado es un elegante edificio de estilo neoclásico tardío, de inspiración francesa, construido con piedra traída de la montaña del Montgrí, en el Baix Empordà, la tierra natal del marqués. Su fachada simétrica, con columnas clásicas y una ornamentación sobria, contrasta con la exuberancia de los edificios modernistas que lo rodean, como la cercana Casa de les Punxes.
En el interior destaca la gran escalera, iluminada por un lucernario de cristal, que comunica las salas nobles donde hoy se instalan las exposiciones. Años después de la construcción del palacio se añadió un segundo edificio, que amplía los espacios del conjunto. El Palau Robert está catalogado como bien cultural de interés local.


El jardín romántico¶
El jardín se diseñó al mismo tiempo que el palacio, por encargo del propio marqués, y es obra del jardinero municipal Ramon Oliva, que años más tarde se encargaría también de los jardines de la plaza de Catalunya. Es un jardín de estilo romántico, con parterres, senderos y grandes palmeras, que según la tradición proceden de una de las exposiciones universales celebradas en Barcelona. Hoy es uno de los rincones más tranquilos del Passeig de Gràcia, ideal para descansar un rato en pleno centro, y a menudo acoge conciertos, presentaciones y actos públicos.
De sede de la Generalitat a casa de un millonario¶
Tras la muerte del marqués, en 1929, la familia intentó vender la finca, e incluso se planteó convertirla en un hotel con sala de fiestas. El proyecto no prosperó, y en 1936 Josep Tarradellas, entonces conseller en cap de la Generalitat, instaló en el palacio el Departamento de Cultura del Gobierno catalán, que tuvo allí su sede durante la Guerra Civil.
Terminada la guerra, la familia Robert recuperó la propiedad y volvió a plantear, en 1944, el proyecto de hotel, que tampoco salió adelante. Después la compró el empresario Julio Muñoz Ramonet, uno de los hombres más ricos de la Barcelona de posguerra, que la convirtió en su residencia, y más tarde pasó a manos de la banca. Durante todos esos cambios de propietario, el palacio y el jardín se mantuvieron prácticamente intactos.
El Centre d'Informació de Catalunya¶
El 11 de mayo de 1981, con la recuperación de la Generalitat tras la dictadura, el Gobierno catalán volvió a comprar el palacio, que durante años acogió exposiciones de los departamentos de Cultura y de la Presidencia, aunque el jardín permanecía casi siempre cerrado. El 17 de noviembre de 1997 abrió como Centre d'Informació de Catalunya, dependiente del Departamento de la Presidencia, y desde entonces combina un punto de información turística sobre toda Cataluña con un intenso programa de exposiciones gratuitas.
Sus muestras, sobre temas que van de la historia y la cultura catalanas a la fotografía, la arquitectura, el teatro o la gastronomía, son de las más visitadas de Barcelona: en 2025 recibieron más de 284.000 visitantes, y la más popular fue la dedicada a los 45 años de la compañía teatral La Cubana. El palacio y el jardín se ceden además a instituciones y entidades para actos y presentaciones.
Exposiciones en otoño de 2026¶
En otoño de 2026, el Palau Robert acoge cuatro exposiciones gratuitas. «Pau Casals, música per la pau», hasta el 10 de enero de 2027, conmemora los 150 años del nacimiento del violonchelista y recuerda su célebre concierto de 1971 en la ONU, donde estrenó el Himne a les Nacions Unides e interpretó El cant dels ocells. Su montaje, con proyecciones sobre telas semitransparentes y atriles con partituras suspendidos del techo, es especialmente imaginativo.
«Un teatre Lliure», hasta el 17 de enero de 2027, celebra el medio siglo del Teatre Lliure, fundado en 1976 como cooperativa en Gràcia, a través de sus carteles, su vestuario y su relación con los espacios. «Josep M. Castellet, personatge en grup», hasta el 24 de enero de 2027, recuerda el centenario del crítico y editor, que durante treinta años dirigió la línea literaria de Edicions 62. Y «Ciutats en trànsit. Repensar per regenerar», hasta el 10 de enero de 2027, forma parte de la programación de Barcelona Capital Mundial de la Arquitectura y presenta la regeneración urbana de cinco ciudades catalanas: Valls, Berga, Tremp, Balaguer y Palamós.




Una gran reforma en el horizonte¶
En mayo de 2026, la Generalitat anunció una reforma integral del Palau Robert, con un presupuesto de 7 millones de euros, para convertirlo en un gran centro de exposiciones ciudadanas con formatos inmersivos y participativos. Las obras obligarán a cerrar el edificio durante un año y medio: según las previsiones anunciadas, empezarán en verano de 2028 y el palacio reabrirá a principios de 2030. Hasta entonces, sigue funcionando con normalidad.
Cómo visitar el Palau Robert¶
La entrada al palacio, a las exposiciones y al jardín es gratuita, y no hace falta reserva. Es una buena opción para una mañana o para cuando se tienen unas horas libres en el centro, por ejemplo antes de coger un vuelo, y se combina fácilmente con un paseo por el Passeig de Gràcia, la Casa de les Punxes o la cercana Casa SEAT.
Dirección. Passeig de Gràcia 107, esquina con la Diagonal.
Horario. De lunes a sábado, de 9:00 a 20:00; domingos y festivos, de 9:00 a 14:30. Cierra el 25 y 26 de diciembre y el 1 y 6 de enero. Conviene confirmar los horarios en su web antes de ir.
Cómo llegar. La estación de metro más cercana es Diagonal (L3 y L5), a unos pasos, y la de Provença, de Ferrocarrils de la Generalitat, queda también muy cerca.
Conté nuestra visita en el diario de Barcelona 2026.