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Paisaje, localidad o monumento de Holanda.

Destinos · Países Bajos · Brabante

Eindhoven en 1 día: itinerario completo

Del platillo volante de Philips a la capital mundial del diseño industrial

Lectura de 9 minutos

Eindhoven no es la Holanda que nadie espera. No tiene canales medievales, ni palacios reales, ni museos del Siglo de Oro. Es una ciudad industrial: la ciudad que Philips construyó literalmente desde cero a principios del siglo XX, cuando la pequeña localidad del Brabante Septentrional se convirtió en sede de la empresa de electrónica que dominaría la industria global de la iluminación, los electrodomésticos y la electrónica de consumo durante casi un siglo.

Esa historia industrial —tan poco glamurosa en apariencia— produjo algo que ninguna ciudad de tradición turística podría haber generado: una cultura de diseño arraigada en la producción, en la experimentación y en la relación entre el objeto y el proceso que lo hace posible. Eindhoven es hoy la capital del diseño industrial de Europa, sede de la Dutch Design Week más importante del continente, con un barrio industrial convertido en zona creativa que es modelo para ciudades de todo el mundo.

Una jornada en Eindhoven requiere soltar la expectativa de la Holanda de postal y abrirse a otra cosa: una ciudad que no pretende ser bonita sino útil, que no conserva el pasado sino que lo transforma, y que produce ideas sobre cómo deberían funcionar las ciudades, los objetos y las personas con una consistencia que merece la atención de cualquiera interesado en cómo se diseña el mundo.

El Evoluon: el platillo volante de Philips

El Evoluon es el edificio más extraordinario de Eindhoven y uno de los más singulares de los Países Bajos. Construido en 1966 para conmemorar el 75 aniversario de Philips, el edificio tiene la forma de un platillo volante: un disco de noventa y seis metros de diámetro levantado sobre doce pilares que lo separan del suelo, creando la ilusión de un objeto en vuelo que acabara de aterrizar en un parque de las afueras de la ciudad.

El arquitecto Louis Christiaan Kalff, director de diseño de Philips, lo concibió como un centro de exposición sobre la ciencia y la tecnología —un parque temático del futuro para las familias de los trabajadores de Philips y el público general— en un momento en que la confianza en el progreso tecnológico como camino hacia una vida mejor era todavía una convicción compartida. La exposición interior mostró durante años los últimos avances en electrónica, informática y telecomunicaciones.

Philips cerró el Evoluon como centro de exposición en 1989, cuando los costes de mantenimiento y la obsolescencia de los contenidos hicieron insostenible el modelo. El edificio fue reconvertido en centro de congresos y eventos, función que mantiene hoy. El interior no está abierto al público de forma continua, pero la fachada exterior y el parque circundante son de acceso libre. El edificio, visto desde el parque en la mañana temprana, con su disco gris levitando sobre los pilares y sin una sola línea recta visible, sigue siendo exactamente lo que Kalff quería que fuera: un objeto del futuro que el tiempo no ha conseguido hacer ordinario. Su historia completa, con la arquitectura contada en detalle, está en El Evoluon de Eindhoven.

El Van Abbemuseum

El Van Abbemuseum es el museo de arte moderno y contemporáneo de Eindhoven y uno de los museos de arte más importantes de los Países Bajos fuera de Ámsterdam. Fundado en 1936 gracias a la donación del coleccionista Henri van Abbe, el museo tiene una colección de más de tres mil obras con obras de Kandinsky, Klee, Mondrian, Picasso, El Lissitzky, Buren, Kabakov y otros artistas que configuran el relato del arte moderno desde el cubismo hasta el presente.

Lo que distingue al Van Abbemuseum de muchos museos de arte moderno europeos es su política de exposición: el museo no tiene una colección permanente en el sentido convencional, sino que reorganiza continuamente las obras de su colección en exposiciones temáticas que interrogan la historia del arte desde perspectivas no convencionales. Una exposición puede reunir obras de El Lissitzky con fotografía documental soviética, propaganda de posguerra y arte contemporáneo africano para construir un argumento sobre la relación entre arte y poder político. Otra puede explorar cómo los museos deciden qué mostrar y qué guardar en los almacenes. Esta disposición a preguntarse sobre su propia función hace del Van Abbemuseum un museo poco convencional en el mejor sentido.

El edificio original del arquitecto Alexander de Leeuw fue ampliado en 2003 con un ala nueva diseñada por Abel Cahen que duplicó la superficie. La combinación del ladrillo del edificio de los años treinta con el hormigón y el vidrio del siglo XXI crea un diálogo arquitectónico que funciona mejor de lo que parece sobre el papel.

Calcular entre dos y dos horas y media para la visita.

Almuerzo en Strijp-S

El barrio de Strijp-S está a unos quince minutos a pie del Van Abbemuseum o a diez minutos en bicicleta. Llegó a ser el mayor complejo industrial de Philips: ciento cincuenta hectáreas de fábricas, laboratorios de investigación y edificios de servicios construidos entre los años veinte y los setenta para producir todo lo que Philips necesitaba. Cuando Philips empezó a deslocalizar su producción en los años ochenta y noventa, el barrio quedó abandonado.

La reconversión de Strijp-S en zona creativa comenzó en 2000 y tardó más de una década en consolidarse. Hoy el barrio tiene estudios de diseño, startups de tecnología, agencias creativas, restaurantes, tiendas de ropa independiente y espacios de eventos que ocupan los edificios industriales rehabilitados. Las naves de producción de los años treinta con sus estructuras de acero y sus ventanas de vidrio industrial han sido convertidas en lofts, estudios y espacios colectivos que conservan la arquitectura industrial como material de trabajo, no como decorado.

Para comer, el Ketelfactory y el Kazerne —este último, la antigua sede de los artilleros de Philips convertida en espacio de arte y gastronomía— son las referencias. La cocina de Strijp-S es ecléctica: desde burguer gourmet con cerveza artesana hasta menú degustación en el restaurante del Kazerne. El presupuesto y el hambre dictan la elección.

Strijp-S: el campus creativo

Después del almuerzo, la exploración de Strijp-S a pie es la parte más reveladora del día. El barrio no tiene atracciones en el sentido convencional; tiene espacios que cuentan una historia sobre cómo las ciudades industriales pueden transformar su herencia material en recurso contemporáneo.

Los edificios Philips más importantes del barrio tienen nombres que los empleados de la empresa usaban: el Klokgebouw (el edificio del reloj), el Hoge Rug (la espalda alta), el Witte Dame (la dama blanca). Cada uno tiene su propia historia de uso y reconversión. El Klokgebouw —con su torre de reloj que era el punto de referencia para los obreros que llegaban y salían de la fábrica— es hoy un centro de eventos con un interior de doce metros de altura donde regularmente se montan exposiciones de diseño y arquitectura.

La Dutch Design Week, que se celebra cada octubre en Eindhoven, usa Strijp-S como epicentro. Durante nueve días, el barrio se convierte en el mayor evento de diseño de Europa del Norte, con más de dos mil quinientos diseñadores presentando proyectos en los espacios industriales del barrio y en localizaciones de toda la ciudad. Si el viaje coincide con la última semana de octubre, Eindhoven es una experiencia completamente diferente.

La historia de Philips y la ciudad que construyó

La relación entre Philips y Eindhoven es una de las historias más fascinantes de la industrialización europea, y para entenderla en su totalidad el Philips Museum en el centro de la ciudad es el lugar más apropiado. El museo, instalado en la primera fábrica de Philips de 1891, narra la historia de la empresa desde los años en que Gerard Philips y su padre Frederik empezaron fabricando bombillas de carbono en una nave pequeña de la entonces provinciana Eindhoven.

Lo que siguió a esa primera fábrica es una de las expansiones empresariales más extraordinarias de la historia industrial: de la bombilla al tubo de radio, del tubo de radio a la televisión, de la televisión al reproductor de casete, del casete al CD y al DVD —ambos inventados por Philips en colaboración con Sony—, hasta los semiconductores y los escáneres médicos de resonancia magnética que son hoy la línea de negocio principal de la empresa.

Philips transformó Eindhoven no solo económicamente sino físicamente: construyó viviendas para sus trabajadores, parques, instalaciones deportivas, una sala de conciertos y las infraestructuras urbanas que la ciudad no podría haber financiado sola. La compañía fue literalmente el gobierno paralelo de Eindhoven durante décadas. Los barrios construidos por Philips para sus empleados —en el Woensel, en Strijp, en Tongelre— siguen siendo los barrios residenciales más habituales de la ciudad.

Calcular entre una hora y hora y media para el Philips Museum.

Cena y la noche en Eindhoven

El centro histórico de Eindhoven —lo poco que sobrevivió la Segunda Guerra Mundial— tiene una vida nocturna activa con bares y restaurantes que se concentran en el 18 Septemberplein y los alrededores de la Stratumseind, la calle de bares más larga de los Países Bajos por número de establecimientos por metro lineal (unos cien bares en cuatrocientos metros). El ambiente es joven, universitario y ruidoso; no es sofisticado, pero tiene energía.

Para cenar con más tranquilidad, el barrio de Strijp-S tiene restaurantes que cierran tarde y con mejor relación calidad-precio que el centro. El Kazerne, el Usine y el Droogist son referencias consolidadas.

Información práctica

Cómo llegar

  • Tren desde Ámsterdam (1h 15 min), Rotterdam (1h), La Haya (1h 10 min), Utrecht (50 min)
  • La estación central queda a diez minutos a pie del centro y del Van Abbemuseum

Transporte en la ciudad

  • El centro es manejable a pie
  • Strijp-S y el Evoluon requieren bicicleta (alquiler disponible en la estación) o autobús

Dutch Design Week

  • Tercera y cuarta semana de octubre
  • Los precios de alojamiento suben considerablemente durante el evento

Horarios

  • Philips Museum: martes a domingo, de 11:00 a 17:00
  • Van Abbemuseum: martes a domingo, de 11:00 a 17:00 (jueves hasta las 21:00)