
El castillo de Bran, el castillo que no era de Drácula
Bran se vende en medio mundo como el castillo de Drácula y la realidad es que Bram Stoker nunca pisó Rumanía, que Vlad Țepeș apenas tuvo relación con el edificio y que la historia auténtica del lugar, con una reina rumana instalada en él, es bastante más interesante que la inventada. Esto es lo que hay que saber antes de subir la cuesta.


