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Un actor caracterizado de Tevye, con gorra de paño, barba canosa y chaleco de pana, sentado en escena con los brazos abiertos y la mirada alzada, bajo un foco cálido y un fondo azul en penumbra.

Bilbonauta · Nueva York

El Violinista en el Tejado en el Minskoff Theatre

El primer musical de Broadway que vi en mi vida, después de cruzar Manhattan a pie desde Battery Park, con el jet lag pasándome factura justo en la parte más melancólica del segundo acto.

Lectura de 3 minutos

Fiddler on the Roof fue el primer musical que vimos en Broadway, la noche del segundo día, después de haber caminado de Battery Park al Minskoff Theatre pasando por Chinatown, Wall Street y Ground Zero. Mis referencias de la obra eran escasas: recuerdos borrosos de la película de Norman Jewison y la melodía de "Si yo fuera rico", que cualquier persona de mi generación lleva grabada sin haberla buscado.

El Minskoff está en pleno Times Square, lo que significa que llegar al teatro ya forma parte del espectáculo: las marquesinas encendidas sobre la acera, los grupos de gente mirando los carteles antes de entrar, los revendedores en la esquina. Dentro, la platea se llenó rápido.

Tevye en el Minskoff

La producción era sólida y sin sorpresas: vestuario de época, orquesta en el foso, coro numeroso. El actor que hacía de Tevye tenía esa presencia de escenario que hace que el personaje funcione: los monólogos con Dios, las miradas al público entre frase y frase, el humor que mantiene a flote un material que por momentos se pone bastante sombrío. "Tradition" abrió con energía, "To Life" levantó el teatro.

El segundo acto, cuando la historia gira hacia el pogrom y el exilio, se me hizo más lento. La obra tiene casi tres horas con intermedio, y el jet lag del vuelo transatlántico llegó exactamente durante la parte más melancólica. Reconozco que en algún momento del segundo acto me cerré unos minutos.

La historia que hay detrás

Fiddler on the Roof se estrenó en Broadway en 1964 y estuvo en cartel tres mil años seguidos —tres mil doscientas sesenta y dos funciones, récord en ese momento. Se basa en los relatos de Shalom Aleijem sobre la vida de los judíos en los shtetls del Imperio Ruso a principios del siglo XX. La historia de Tevye y sus cinco hijas, en un pueblo llamado Anatevka, transcurre poco antes de que los decretos zaristas comenzaran a expulsar a las comunidades judías de la Rusia rural. El musical convierte ese contexto histórico específico en algo más general: la tensión entre lo que una generación hereda y lo que la siguiente rechaza.

"Sunrise, Sunset", la canción del casamiento de la hija mayor, funcionó sin que yo supiera exactamente por qué. Es el tipo de número que conecta aunque no conozcas la obra y no seas especialmente fan del género.

Salida por Times Square

Al salir, Times Square estaba encendido a plena potencia. Habíamos llegado al Minskoff con los pies doloridos de un día que había empezado en la punta sur de Manhattan; volvimos al Hotel Carter con los pies igual de doloridos pero con "L'Chaim!" todavía en la cabeza.