
Bilbonauta · Bilbao
Mamma Mia! en el Palacio Euskalduna
ABBA y brilli brilli en el Euskalduna. Exactamente lo que necesitaba aquella noche de junio.
ABBA y brilli brilli. Eso es Mamma Mia! y eso es exactamente lo que necesitaba aquella noche de junio en el Euskalduna.
El fenómeno Mamma Mia!¶
Mamma Mia! es el jukebox musical definitivo. Estrenado en Londres en 1999 con libreto de Catherine Johnson, dirección de Phyllida Lloyd y las canciones de Benny Andersson y Björn Ulvaeus, se convirtió en un fenómeno mundial que ha pasado por más de cuarenta países. La historia es sencilla: Sophie, una joven que vive con su madre Donna en una isla griega, invita en secreto a tres hombres que podrían ser su padre a su boda, desencadenando un caos de reencuentros, confesiones y, sobre todo, muchas canciones de ABBA.
La versión española se estrenó en Madrid en 2004, producida por Stage Entertainment, y Nina asumió desde el primer día el papel de Donna. Después de varias temporadas en Madrid y Barcelona, la producción salió de gira por España. Bilbao fue una de las ciudades que repitió: ya había pasado por el Arriaga en el verano de 2009 con tanto éxito que mucha gente se quedó sin entrada. En junio de 2010 volvió, esta vez al Palacio Euskalduna.
Nina es Donna¶
Hay papeles que encuentran a su intérprete y ya no se separan. Nina y Donna Sheridan son uno de esos casos. Anna María Agustí, Nina, se había hecho famosa en los ochenta como una de las azafatas del Un, dos, tres, pero llevaba décadas construyendo una carrera como cantante y actriz de musical. Cuando asumió el papel de Donna en 2004, lo hizo tan suyo que acabaría siendo la actriz que más veces ha interpretado ese personaje en todo el mundo.
Y se nota. Nina tiene una presencia en el escenario que llena cualquier sala, y el Euskalduna no es precisamente pequeño. Su Donna era divertida, vulnerable, potente, todo a la vez. Cuando cantaba, lo hacía con una naturalidad y una fuerza que te hacían olvidar que estabas viendo un musical y te hacían sentir que estabas en esa isla griega, en esa fiesta, en esa historia.
Brilli brilli¶
Mamma Mia! no es un musical que pretenda ser otra cosa que lo que es: una celebración. Es purpurina, es lycra de colores, es plataformas imposibles, es un escenario bañado en luz mediterránea donde todo el mundo acaba cantando y bailando. Y eso es exactamente lo que lo hace irresistible.
Porque las canciones de ABBA son una trampa perfecta. "Dancing Queen", "Super Trouper", "The Winner Takes It All", "Voulez-Vous"... son temas que te atrapan desde la primera nota, que activan algo primitivo y alegre en el cerebro que te impide quedarte quieto en la butaca. No hay cinismo que resista a "Dancing Queen" cantada en directo por un elenco de treinta personas dándolo todo en el escenario.
El final, con el tradicional megamix donde el elenco sale vestido con los trajes más brillantes que puedas imaginar y encadena los grandes éxitos mientras el público aplaude de pie, es pura euforia colectiva. No hay forma de salir de ahí sin una sonrisa. No existe.
El veredicto¶
Mamma Mia! es de esos musicales que no necesitan justificación. No hace falta analizar la profundidad de la trama ni la complejidad de la partitura. Es un espectáculo diseñado para hacerte feliz durante dos horas y media, y cumple su objetivo con una eficacia demoledora. ABBA, Nina, el brilli brilli, y una sala llena de gente pasándolo en grande. A veces eso es todo lo que necesitas.