
Bilbonauta · Bilbao
Peter Pan en el Teatro Arriaga
De esos musicales que ves, disfrutas y se te olvidan. Entretenido, correcto y prescindible: a veces pasa.
Peter Pan fue uno de esos musicales que ves, disfrutas en el momento y después apenas dejas huella en la memoria. Entretenido, correcto, pero olvidable. A veces pasa.
La producción¶
El musical se había estrenado en noviembre de 1998 en el Teatro Lope de Vega de Madrid, producido y dirigido por Luis Ramírez, uno de los productores más activos del panorama teatral español de la época. Ramírez venía del éxito con El hombre de La Mancha y había apostado por una versión moderna del clásico de J.M. Barrie con música original del compositor británico Piers Chater Robinson. La coreografía era de Ramón Oller, y el director musical y protagonista en el papel del Capitán Garfio era Carlos Marín, el mismo Carlos Marín que años después se haría mundialmente famoso como una de las voces de Il Divo.
La producción ganó el Premio MAX al mejor espectáculo musical en 1998, lo cual dice algo de su calidad objetiva. Raquel Grijalba interpretaba a Peter Pan y Virginia Martínez a Wendy, en un elenco que incluía efectos de vuelo, escenografía de Gerardo Trotti y todos los ingredientes que un musical familiar de estas características necesita.
En el Arriaga¶
Cuando la gira llegó al Arriaga en abril de 1999, la producción funcionaba como un reloj. Todo estaba en su sitio: los números musicales eran solventes, la puesta en escena era vistosa, los vuelos de Peter Pan por el escenario arrancaban aplausos y los niños del público lo pasaban en grande. Es un espectáculo diseñado para funcionar con público familiar y cumplía su cometido con eficacia.
Pero hay musicales que te sacuden y musicales que simplemente te entretienen. Peter Pan fue de los segundos. Quizá porque la historia de Barrie, por mucho que la vistan con canciones nuevas, es tan conocida que cuesta sorprender con ella. Quizá porque a cierta edad necesitas algo más que Nunca Jamás para que un espectáculo se quede contigo. O quizá simplemente porque no todas las noches de teatro tienen por qué ser memorables. Algunas son agradables y ya está, y no pasa nada.
El veredicto¶
Peter Pan fue una velada correcta y entretenida en el Arriaga. Una producción bien hecha, con un elenco competente y una puesta en escena que funcionaba. Nada más y nada menos. A veces un musical no necesita cambiarte la vida; basta con que te regale un par de horas agradables. Y eso lo consiguió.