
Sigulda y Turaida: excursión de un día desde Riga por el valle del Gauja
El castillo de ladrillo rojo es solo el principio: la Colina de las Canciones y la cueva de Gūtmanis completan la mejor excursión de Letonia.
La excursión clásica desde Riga es Sigulda, a poco más de una hora en tren, en el corazón del Parque Nacional del Gauja. Es una zona de valles boscosos y afloramientos de arenisca roja que en Letonia llaman, con cierto entusiasmo, la Suiza de Vidzeme.
Pero lo que de verdad justifica el viaje está al otro lado del valle: Turaida, que casi todo el mundo describe como un castillo y que en realidad es un conjunto mucho más grande y más interesante. Esta guía explica cómo organizar la jornada y qué esperar.
Cómo llegar¶
El tren a Sigulda
Es la mejor opción. El trayecto desde la estación central de Riga dura poco más de una hora y el billete cuesta alrededor de dos euros y medio por persona. Hay varios servicios al día y los trenes son cómodos.
La estación de Sigulda está en el pueblo, a un paseo del centro.
De Sigulda a Turaida
Aquí está el punto que hay que resolver bien.
Turaida está al otro lado del valle del Gauja, a unos cinco kilómetros de la estación de Sigulda. Hay autobús que hace el enlace, pero las frecuencias son bajas y es perfectamente posible que te toque esperar una hora larga o incluso dos, lo que se come media excursión.
La alternativa práctica es pedir un VTC. En nuestro caso costó 6,60 euros para dos personas y resolvió el trayecto en diez minutos. Es una decisión que recomiendo tener siempre en la manga en el Báltico: las aplicaciones funcionan bien, los precios son muy inferiores a los de Europa occidental y para trayectos cortos entre dos personas suelen salir a cuenta frente a esperar un transporte público con frecuencias largas.
Para la vuelta sí suele funcionar el minibús que enlaza Turaida con la estación, porque los horarios de la tarde son mejores. Compruébalo al llegar.
Con coche
Si dispones de coche, la excursión es todavía más cómoda y permite añadir paradas por el valle. Hay aparcamiento en Turaida.
Turaida: mucho más que un castillo¶
Este es el mensaje central del artículo. Si vas esperando un castillo, vas a llevarte una sorpresa considerable.
El castillo
La fortaleza de ladrillo rojo fue construida en 1214 por el obispo Alberto de Riga sobre una colina que domina el valle del Gauja, en el mismo proceso de conquista y cristianización que dio origen a la Livonia medieval. La historia de Letonia cuenta ese periodo con más detalle.
Su torre principal, cilíndrica y de casi treinta metros, es la imagen icónica del sitio y se puede subir. Desde arriba se tiene una panorámica extraordinaria del valle boscoso, que es la mejor vista de toda la zona.
Pero el recinto no se agota ahí. Hay un buen número de edificaciones anexas visitables —la torre sur, los almacenes, la casa del administrador— con exposiciones sobre la historia de la región y sobre los livonios, el pueblo fino-úgrico que habitaba esta zona antes de la conquista alemana y cuya lengua está hoy prácticamente extinguida.
El Dainu kalns
Alrededor del castillo se extiende una reserva-museo, y en ella está lo que a mí más me gustó del conjunto: el Dainu kalns, la Colina de las Canciones.
Es un parque de esculturas dedicado a las dainas, las canciones populares letonas, que son la forma literaria fundamental de la cultura del país: composiciones breves, orales, transmitidas durante siglos, de las que se han recopilado más de un millón.
Las esculturas de piedra están repartidas entre los árboles y representan figuras del folclore y de la mitología letona. Es un espacio precioso, poco convencional y muy tranquilo, en el que se puede pasar una hora larga sin darse cuenta.
La iglesia de madera
En el recinto hay también una iglesia de madera del siglo XVIII, una de las más antiguas del país que se conservan, sencilla y muy fotogénica.
La cueva de Gūtmanis y la Rosa de Turaida
Bajando hacia el valle está la cueva de Gūtmanis, la mayor gruta natural de Letonia, con las paredes cubiertas de inscripciones talladas a lo largo de siglos.
Está ligada a la leyenda de la Rosa de Turaida, una historia trágica del siglo XVII sobre una joven que prefirió morir antes que ser deshonrada, y que en Letonia conoce absolutamente todo el mundo. Hay una tumba dedicada a ella junto a la iglesia.
Cuánto tiempo necesitas
Nosotros pasamos allí más de cinco horas, con parada para picar algo, y todavía nos dejamos cosas.
Calcula un mínimo de tres horas para ver el castillo y el Dainu kalns con calma. Si quieres recorrer todo el recinto y bajar a la cueva, cuatro o cinco.
La entrada al conjunto ronda los nueve euros por persona y merece cada céntimo.
Sigulda¶
Si te sobra tiempo o prefieres repartir la jornada, Sigulda tiene sus propios atractivos.
El castillo medieval de Sigulda está en ruinas y es de la misma época que el de Turaida, construido por la Orden de los Hermanos de la Espada. Junto a él está el castillo nuevo, un palacio del siglo XIX que hoy alberga dependencias municipales.
El teleférico cruza el valle del Gauja entre Sigulda y Krimulda, a más de cuarenta metros sobre el río. Es corto pero espectacular, sobre todo en otoño con el bosque cambiando de color.
La pista de bobsleigh, construida en época soviética para el entrenamiento de los equipos de la URSS, sigue en activo y se puede visitar. En temporada se ofrece la posibilidad de bajarla, lo que es exactamente tan intenso como suena.
Y el Parque Nacional del Gauja tiene rutas de senderismo de distintas dificultades por el valle, con afloramientos de arenisca roja, cuevas y miradores.
Cómo organizar la jornada¶
La fórmula que mejor funciona es esta: tren de media mañana desde Riga, VTC directo a Turaida, cuatro o cinco horas allí, minibús de vuelta a la estación de Sigulda y tren de última hora de la tarde a Riga.
Si prefieres ver también Sigulda, sal más temprano y reparte: Turaida por la mañana, comida en Sigulda y tarde en el pueblo y el teleférico.
Lo que no recomiendo es intentar hacerlo todo con transporte público sin haber comprobado antes los horarios, porque las esperas pueden desmontar el día entero.
Qué llevar¶
Calzado cómodo, porque el recinto de Turaida tiene desniveles y caminos de tierra. Capa de abrigo e impermeable. Algo de picar y agua, aunque hay cafetería en el recinto.
Y ten en cuenta que buena parte de la visita es al aire libre, así que el día que elijas condiciona bastante la experiencia. Si tienes flexibilidad, guarda esta excursión para el día con mejor pronóstico.
Cuándo ir¶
De mayo a septiembre es la temporada natural. El otoño es probablemente el mejor momento, porque el valle del Gauja con el bosque en tonos rojizos y ocres es de los paisajes más bonitos del país, y es cuando el teleférico tiene más sentido.
En invierno hay nieve y la zona funciona como estación de deportes, pero el recinto de Turaida se disfruta menos.
Por qué merece la pena¶
Riga es una gran ciudad, pero es una ciudad. Esta excursión es la manera más sencilla de ver la otra Letonia: el bosque, el río, la arenisca roja y una historia medieval que en la capital queda enterrada bajo capas posteriores.
Y Turaida, además, es de esas visitas que superan la expectativa. Uno va a ver un castillo bonito y se encuentra con un conjunto de varias horas que combina fortaleza, historia livona, escultura contemporánea, folclore y paisaje.
De todo lo que hicimos en Letonia, esta excursión está en el podio.
Es una de las dos excursiones de nuestros itinerarios de dos días y tres días por Riga.