
¿Sigue siendo Andorra el paraíso de las compras?
La respuesta corta es que sí, pero con matices que hace treinta años no hacían falta. Andorra sigue siendo más barata que España en casi todo lo que lleva impuestos altos, aunque el margen se ha estrechado, varía muchísimo según la categoría y choca con un límite del que casi nadie se acuerda hasta que llega a la aduana.








