
Cómo moverse por Lituania: trenes, autobuses, transporte urbano y apps
El tren a Kaunas y Trakai, el aeropuerto de Vilna, taxis, apps y cómo seguir viaje hacia Riga o Tallin sin coche de alquiler.
Una de las mejores noticias que se lleva quien viaja a Lituania es que no hace falta coche de alquiler. El país es pequeño, las distancias entre las ciudades principales son cortas, los trenes y autobuses funcionan bien y los precios son ridículos comparados con los de Europa occidental.
Esta guía recoge todo lo que necesitas saber para moverte por el país sin complicaciones, desde el aeropuerto hasta las excursiones.
Llegar al país¶
El aeropuerto de Vilna
El aeropuerto internacional de Vilna sorprende por lo pequeño que es. Tiene un aire de terminal de provincias que no se espera en la capital de un país, y eso tiene una ventaja evidente: se sale a la calle en cuestión de minutos desde que se pisa la pasarela.
Está muy cerca del centro, a unos siete kilómetros. Hay autobús urbano por unos dos euros y medio que llega al casco antiguo en veinte minutos, tren directo a la estación central y taxis y VTC a precios muy razonables.
Un detalle importante para vuelos nocturnos: las líneas de autobús nocturnas funcionan, y funcionan bien. Nosotros llegamos pasada la medianoche, cogimos el autobús nocturno y fuimos prácticamente los únicos pasajeros a bordo.
Otras entradas al país
Merece la pena revisar también los vuelos a Kaunas, que recibe bastantes conexiones de bajo coste europeas y está a poco más de una hora en tren de Vilna. La ruta completa de la ciudad está en la guía de Kaunas en un día.
Y si estás montando una ruta báltica, la opción más rentable suele ser entrar por una capital y salir por otra. Los enlaces entre Vilna, Riga y Tallin son sencillos y baratos, así que no compensa volver al punto de partida.
Un aviso sobre las escalas en Londres
Si al buscar vuelos aparece una conexión barata vía Londres, léela con cuidado. Aunque sea una simple escala, hay que salir del aeropuerto, pasar el control de pasaportes, entrar oficialmente en Reino Unido y volver a pasar el control de seguridad.
Eso significa dos cosas. Que necesitas la autorización electrónica de viaje británica, la ETA, aunque no vayas a poner un pie fuera de la terminal. Y que hace falta margen de tiempo real entre vuelos, porque el trámite lleva su rato.
Moverse entre ciudades¶
El tren
Es la mejor opción para las rutas que va a hacer la mayoría de los visitantes. Los trenes lituanos son modernos, limpios, puntuales y baratos.
El trayecto Vilna-Kaunas tarda entre una hora y una hora y cuarto y cuesta unos ocho euros por persona. El de Vilna-Trakai, unos treinta minutos y poco más de tres euros. Ambos salen de la estación central de Vilna, en el borde sur del casco antiguo. Los detalles de esa excursión están en la guía de Trakai desde Vilna.
Los billetes se compran en la estación, en máquinas o taquilla, y también por internet a través de la web y la app de la compañía nacional. Para trayectos cortos no hace falta reservar con antelación, aunque conviene mirar los horarios porque en algunas rutas la frecuencia no es alta.
El autobús
Cubre muchas más rutas que el tren y llega a lugares que el ferrocarril no alcanza, como la colina de las Cruces o buena parte de los destinos rurales. Las frecuencias suelen ser mejores y los precios, similares.
La estación de autobuses de Vilna está justo enfrente de la de tren, lo que resulta muy práctico. Para rutas internacionales —Riga, Tallin, Varsovia— los autobuses son la opción principal, con compañías que operan en toda la región.
La estación de Vilna: un nudo muy bien resuelto
Conviene saber esto al elegir alojamiento. La estación de tren y la de autobuses de Vilna están una junto a la otra, en el extremo sur del casco antiguo, a unos diez minutos andando de la Puerta de la Aurora.
Eso significa que si te alojas en el casco antiguo tienes todas las conexiones del país a un paseo corto, sin necesidad de transporte urbano para las excursiones ni para continuar viaje.
Ambas estaciones tienen consignas automáticas. Cuestan unos cuatro euros y son un recurso excelente para el último día: dejas el equipaje, aprovechas la jornada entera y lo recoges antes de salir.
¿Hace falta coche de alquiler?
Para un viaje centrado en Vilna, Kaunas y Trakai, no. Rotundamente no. Todo se resuelve en tren y a pie, y el coche solo añadiría el problema de aparcarlo.
El coche empieza a tener sentido si quieres recorrer el interior rural, la costa —Klaipėda, el istmo de Curlandia, Palanga— o encadenar los tres países bálticos parando en pueblos por el camino. En ese caso, las carreteras son buenas y el alquiler es asequible.
El transporte urbano¶
Vilna
El casco antiguo de Vilna se recorre entero a pie sin ningún problema y es lo que va a hacer la mayoría de los visitantes. Solo necesitarás autobús o trolebús para el aeropuerto y, si acaso, para cruzar al barrio de Šnipiškės o a zonas alejadas.
Hay tarjeta de transporte recargable y también se puede pagar en el vehículo o mediante aplicación. Para una estancia de dos o tres días, con recorrido a pie, no compensa sacar abono: basta con billetes sueltos para los desplazamientos puntuales.
Una particularidad simpática de la ciudad es el funicular que sube a la colina de Gediminas, aunque la subida a pie es corta y merece más la pena.
Kaunas
Kaunas es más extensa que el casco antiguo de Vilna y las distancias entre el centro moderno y la ciudad vieja se notan. Aun así, una visita de un día se resuelve casi enteramente andando, con la excepción de la subida a la colina de Žaliakalnis.
Para eso está el funicular de Žaliakalnis, un vehículo de madera de 1931 que sigue funcionando con su maquinaria original y que es una atracción en sí mismo. Hay un segundo funicular histórico, el de Aleksotas, al otro lado del río, desde cuyo mirador se tiene la mejor vista del casco antiguo.
La red de autobuses y trolebuses de la ciudad funciona bien y es barata.
Aplicaciones y pagos¶
Las apps que conviene llevar
La app de la compañía ferroviaria nacional sirve para consultar horarios y comprar billetes de tren, y funciona correctamente en inglés.
Para los autobuses de larga distancia e internacionales, las apps de las compañías que operan la región son imprescindibles. Y aquí un consejo importante nacido de un susto propio: si un servicio se cancela, la aplicación permite reprogramar el viaje sin cargo en cuestión de minutos, pero comprueba siempre la parada de origen del nuevo billete, porque muchas líneas internacionales tienen varios puntos de recogida en la misma ciudad y el cambio no siempre se destaca.
Para el transporte urbano hay aplicaciones locales que permiten comprar billete sin tarjeta física.
VTC y taxis
Las aplicaciones de VTC funcionan muy bien en Lituania y son considerablemente más baratas que en Europa occidental. Son una opción realista para trayectos cortos, para llegar al aeropuerto a horas intempestivas o para resolver un enlace cuando el transporte público obliga a esperar demasiado.
Un ejemplo práctico: si vas de excursión y el autobús que necesitas tarda dos horas en pasar, un VTC para un trayecto de diez minutos puede costar menos de siete euros para dos personas. Compensa casi siempre.
Pagos
Lituania es un país muy digitalizado y se paga con tarjeta o móvil prácticamente en todas partes, incluidos mercados, autobuses y taquillas. No hace falta llevar efectivo salvo para casos muy puntuales.
Continuar viaje a Letonia y Estonia¶
Si Lituania es parte de una ruta báltica más amplia, estas son las opciones.
Para ir a Riga, el autobús es la solución habitual: unas cuatro horas desde Vilna y precios muy bajos. Hay varias compañías con salidas a lo largo del día.
Para llegar a Tallin, hay vuelos directos cortos y baratos desde Vilna que suelen salir a cuenta frente al autobús, que se va a nueve o diez horas. Los vuelos entre capitales bálticas rondan los veinticinco euros por persona.
Y si te interesa parar por el camino, la colina de las Cruces, cerca de Šiauliai, está aproximadamente a mitad de trayecto entre Vilna y Riga, y encaja mucho mejor como parada intermedia que como excursión de ida y vuelta desde la capital.
Cuatro consejos prácticos¶
Reserva alojamiento cerca de las estaciones de tren y autobús si vas a hacer excursiones o a continuar viaje. En Vilna eso coincide además con el casco antiguo, así que no hay que renunciar a nada.
Usa las consignas de la estación en los días de tránsito. Cuatro euros y ganas una jornada entera.
Comprueba los horarios de tren la víspera, porque en algunas rutas la frecuencia es más baja de lo que uno espera y una espera de dos horas puede estropear una excursión.
Y no descartes combinar. La fórmula que mejor funciona en Lituania es ir en tren y volver en autobús o al revés, según lo que encaje mejor con tu horario. Ambas estaciones están juntas y los billetes se compran en el momento.
En resumen¶
Moverse por Lituania es sencillo, barato y no requiere ninguna planificación especial. Los trenes son buenos, los autobuses cubren lo que el tren no llega, las ciudades se caminan y las apps funcionan.
Es de esos destinos en los que la logística no da problemas y deja toda la energía disponible para lo que de verdad importa, que es lo que hay al final de cada trayecto.
Si buscas cómo encajar todo esto en un viaje completo, el itinerario de cinco días por Lituania lo tiene resuelto día a día.