
Bath con poco presupuesto: qué ver sin pagar entradas
Bath es cara y no lo disimula: la atracción principal supera las treinta libras, la abadía ya cobra y cualquier menú se va a las veinte. Pero la mejor visita guiada de la ciudad es gratuita, la arquitectura que la hizo Patrimonio de la Humanidad está en la calle y hay trucos concretos para comer sin arruinarse.






