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Destinos · Europa · Islandia

Nordurland

El fiordo Eyjafjörður al atardecer, con las montañas reflejándose en el agua en calma junto a Akureyri.

Cuándo viajar a Islandia: qué esperar en cada época del año

En Islandia la fecha del viaje no decide solo el tiempo que va a hacer: decide qué carreteras estarán abiertas, cuántas horas de luz tendrás, si podrás ver auroras o sol de medianoche y cuánto vas a pagar por dormir. Es la decisión más determinante de toda la planificación.

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El cañón de Ásbyrgi, con sus paredes verticales de casi cien metros formando una herradura y un bosque de abedules en el fondo.

Dettifoss y el cañón de Ásbyrgi: guía del norte más salvaje de Islandia

El río Jökulsá á Fjöllum baja del mayor glaciar de Europa y ha excavado en el norte de Islandia un cañón de treinta kilómetros con la cascada más caudalosa del continente en un extremo y un anfiteatro de cien metros de altura en el otro. Es de las zonas menos visitadas del país y de las que más recompensan.

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El puerto de Húsavík, con los barcos de avistamiento de ballenas amarrados frente al pueblo.

Húsavík y el avistamiento de ballenas: guía práctica del mejor puerto del norte

Húsavík es un pueblo de dos mil quinientos habitantes en la bahía de Skjálfandi con una tasa de avistamiento de ballenas del noventa y siete por ciento acumulada en tres décadas. Es el mejor sitio de Europa para verlas, y también uno de los pocos lugares de Islandia donde uno puede bañarse en agua de mar caliente mirando cómo soplan.

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El frente del glaciar Svínafellsjökull, con sus formaciones de hielo escarpadas y tonos azules.

La carretera del anillo de Islandia: itinerario completo en 10 días

La Ruta 1 rodea Islandia en algo más de mil trescientos kilómetros de asfalto, pero nadie la recorre así. Con los desvíos imprescindibles, la vuelta real se acerca a los dos mil trescientos, y el reparto de esos kilómetros entre los días disponibles es lo que decide si el viaje sale bien o se convierte en una sucesión de aparcamientos.

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Hvítserkur, la roca basáltica de quince metros que emerge del mar en la península de Vatnsnes.

La península de Vatnsnes: focas, Hvítserkur y la Islandia rural del noroeste

Entre Akureyri y Reikiavik, la carretera del anillo atraviesa la Islandia menos espectacular y más habitada: valles agrícolas, granjas de turba, iglesias antiguas y una península de grava donde vive la colonia de focas más accesible del país. Es el tramo que más gente cruza sin parar y el que mejor explica cómo se ha vivido aquí.

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Dettifoss, la cascada más caudalosa de Europa, con el agua gris cargada de sedimento glaciar cayendo entre paredes de basalto.

Las cascadas de Islandia: cuáles merecen la parada y cuáles no

En Islandia hay tantas cascadas que después de una semana uno empieza a pasar de largo delante de saltos de agua que en cualquier otro país serían el reclamo turístico de una región entera. Esta es la selección que haría hoy, con lo que merece la parada, lo que está infravalorado y lo que se puede saltar sin remordimientos.

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Vídimýrarkirkja, una pequeña iglesia de turba del siglo XIX con los muros y el tejado cubiertos de hierba.

Las iglesias de Islandia: turba, basalto y hormigón

En un país sin madera, sin piedra labrada y sin apenas mano de obra, construir un templo obligaba a inventar soluciones. El resultado son mil años de arquitectura religiosa que va de las iglesias enterradas en turba a fachadas de hormigón que imitan columnas de basalto, y que cuenta la historia de Islandia mejor que casi cualquier museo.

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Diarios de viaje

Diarios en los que se visitó esta zona

La cascada de Gullfoss desbordándose en escalones sobre la roca, con el agua glaciar formando un caos de espuma blanca, un arcoíris levantándose de la garganta y el cielo azul lleno de nubes.

Islandia, un sueño hecho realidad

Hay momentos en la vida que uno espera con anticipación durante años. Para mí, visitar Islandia era uno de esos sueños largamente acariciados que finalmente decidí cumplir al celebrar mis cuarenta años.

11 días

Islandia