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Esculturas de granito del Parque Vigeland en Oslo, Noruega, creadas por el artista Gustav Vigeland

Destinos · Europa

Noruega

Fiordos, carreteras imposibles y las islas Lofoten como gran objetivo del norte. Es cara sin remedio, pero el sol de medianoche en verano y las auroras en invierno compensan el presupuesto.

Casas de madera con tejados de césped del Norsk Folkemuseum, el museo al aire libre de Bygdøy

Bygdøy: la península de los museos de Oslo

A tres kilómetros del centro de Oslo, un promontorio boscoso metido en el fiordo concentra cinco museos que cuentan las historias más extraordinarias de Noruega: expediciones polares, travesías del Pacífico en una balsa y cinco siglos de vida rural. Con un aviso importante: el museo de los barcos vikingos lleva años cerrado.

Oslo
La fachada de ladrillo del mercado de Vulkan, con las terrazas de los restaurantes en la calle

Cuánto cuesta Oslo de verdad: precios y cómo ajustar el presupuesto

Oslo es una de las ciudades más caras del planeta y no tiene sentido fingir lo contrario: una cerveza de barril ronda los diez euros y un almuerzo decente se va fácilmente a los veinticinco. Pero también es una ciudad donde lo mejor es gratis, y la diferencia entre un viaje asfixiante y uno cómodo está en saber dónde se escapa el dinero.

Oslo
Casas de madera de colores en la cuesta empedrada de Damstredet, con vallas blancas y jardines pequeños

Damstredet y Telthusbakken: el Oslo de madera que casi nadie visita

A quince minutos andando de la Estación Central hay dos calles empinadas con casas de madera de los siglos XVIII y XIX, huertos, jardines y un silencio de pueblo. Están fuera de todos los circuitos, no cuestan nada y desembocan en el cementerio donde está enterrado Edvard Munch.

Oslo
El interior de la Estación Central de Estocolmo, con su techo abovedado acristalado y viajeros cruzando el vestíbulo hacia los andenes

De Estocolmo a Oslo en tren: cómo es el trayecto y qué se ve

Unir las dos capitales escandinavas en tren cuesta entre cinco horas y media y seis, sale más barato que volar y convierte un traslado en una parte del viaje. Cruzar el interior de Suecia por bosques y lagos hasta llegar a Noruega no es un trámite entre dos ciudades: es la manera de entender qué hay entre ellas.

EstocolmoOslo
Uno de los frescos del patio interior del Ayuntamiento de Oslo, con figuras narrando la historia del pueblo noruego

El Ayuntamiento de Oslo y por qué el Nobel de la Paz se entrega aquí

Todos los Premios Nobel se conceden en Estocolmo menos uno. El de la Paz se entrega cada 10 de diciembre en el Ayuntamiento de Oslo, un edificio de ladrillo rojo que por fuera decepciona y por dentro guarda una de las mejores visitas de la ciudad, además gratuita y sin reserva previa.

Oslo
La proa tallada del barco vikingo de Oseberg, del siglo IX, expuesta en el antiguo Vikingskipshuset

El Museo de Barcos Vikingos de Oslo: cerrado hasta 2027 y qué ver mientras tanto

Los barcos de Oseberg, Gokstad y Tune son los hallazgos vikingos mejor conservados del mundo, y ahora mismo no se pueden ver en ningún lugar de Noruega. El museo que los albergaba cerró en 2021 y reabrirá en 2027, con el triple de tamaño. Esto es lo que había dentro, lo que volverá a haber y dónde encontrar arqueología vikinga en Oslo mientras tanto.

Oslo
La fachada triangular y amarilla del Museo Fram, junto al muelle donde amarran las barcas de madera, en Bygdøynes

El Museo Fram: el barco que llegó más lejos en los dos polos

El Fram es la embarcación de madera que más al norte y más al sur ha navegado en toda la historia, y no por casualidad: su casco se diseñó redondeado para que el hielo lo empujara hacia arriba en lugar de aplastarlo. En Bygdøy hay un museo construido alrededor de él, y se puede subir a bordo.

Oslo
La Fuente del parque Vigeland, con figuras de bronce entrelazadas entre árboles estilizados bajo un cielo cubierto

El parque Vigeland: 212 esculturas sobre el ciclo de la vida

Un solo artista, treinta y dos hectáreas y doscientas doce esculturas que narran el paso de la vida humana desde el nacimiento hasta la muerte. El parque Frogner de Oslo es el mayor conjunto escultórico del mundo creado por una única persona, es gratuito, está siempre abierto y los vecinos lo usan para salir a correr.

Oslo
El paseo marítimo de Aker Brygge en Oslo, con sus restaurantes junto al agua

Estocolmo u Oslo: cuál elegir para tu viaje

Las dos capitales escandinavas comparten eficiencia, relación con el agua y una calidad de vida urbana que impresiona a cualquiera que llegue del sur de Europa. Pero ofrecen experiencias radicalmente distintas: una enamora desde la primera hora y la otra se resiste a entregarse. Esta es la comparación honesta para decidir.

EstocolmoOslo
Karl Johans gate al anochecer, con las farolas encendidas y el paseo peatonal hacia el Palacio Real

Guía de Oslo: qué ver, cómo moverse y cuánto cuesta de verdad

Oslo no deslumbra a primera vista y esa es su principal característica. Es una capital pequeña, organizada alrededor de un fiordo que penetra cien kilómetros tierra adentro, que ha convertido antiguos astilleros en barrios de diseño y que pone su edificio cultural más importante a disposición de cualquiera que quiera subirse al tejado. Se revela despacio, y recompensa a quien tiene paciencia.

Oslo
La vista desde lo alto del trampolín de Holmenkollen, con la rampa de salida y Oslo al fondo

Holmenkollen: el trampolín que es un símbolo nacional

Se compite en salto de esquí en esta colina desde 1892 y el trampolín actual es la sexta versión del original. En su base está el museo del esquí más antiguo del mundo, que recorre cuatro mil años de historia de un deporte que aquí nació como medio de transporte. Y el trayecto en metro hasta arriba ya merece el viaje.

Oslo
La cubierta inclinada de mármol blanco de la Ópera de Oslo, con gente paseando por ella

La Ópera de Oslo: el edificio por cuyo tejado se puede caminar

Snøhetta diseñó el edificio cultural más importante de Noruega con una decisión que en otros países sería impensable: hacer toda la cubierta transitable, de modo que cualquiera pueda subir andando desde el nivel del fiordo hasta la azotea. Ganó el Mies van der Rohe en 2009 y la visita, incluida la zona pública del interior, es gratuita.

Oslo
Una esquina de Grünerløkka, con sus fachadas de colores y las terrazas de los cafés

Qué ver en Oslo en dos días

Dos días permiten resolver Oslo sin renuncias graves: una jornada para el centro y el frente del fiordo, otra para cruzar a Bygdøy y ver los museos que explican Noruega. Con una advertencia importante sobre el museo vikingo, que lleva años cerrado y no reabre hasta 2027.

Oslo
El Grito de Edvard Munch expuesto tras una vitrina de cristal, con su marco dorado

Qué ver en Oslo en tres días

Tres días son los que Oslo necesita para revelarse, porque es una ciudad que no entrega nada en la primera hora. Dos jornadas resuelven el centro y la península de los museos; la tercera es la que permite subir a Holmenkollen, entrar en los museos de arte y descubrir que el bosque empieza a media hora del centro en metro.

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El Ayuntamiento de Oslo, con sus dos torres de ladrillo rojo, visto desde la plaza

Qué ver en Oslo en un día

Oslo es más pequeña de lo que la gente espera y buena parte de lo mejor que tiene se recorre andando por el frente del fiordo. Un día da para el Ayuntamiento, la Ópera, el puerto reconvertido y el parque Vigeland, que además es gratis. Lo que no cabe es la península de los museos.

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Diarios de viaje

Diarios en los que se visitó este país

Estocolmo desde lo alto, con la isla de Riddarholmen y su iglesia de aguja calada en el centro, rodeada de agua, los puentes que la unen a la ciudad y el casco antiguo extendiéndose al fondo.

Estocolmo y Oslo

Ocho días recorriendo las dos capitales escandinavas con mi hermano. Cinco días en Estocolmo para descubrir una ciudad que resultó ser una revelación nórdica, y tres en Oslo tras un viaje en tren de seis horas y media a través de bosques y lagos suecos.

8 días

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